Distinguidos católicos de buena voluntad:
El conflicto entre la Iglesia con la Universidad Pontificia Católica del Perú (no atea, ni caviar, ni sindicalista)
es muy fácil de comprender y analizar. En mi concepto habría una camarilla gobernante en esa casa de estudios que desea perpetuarse en el poder. Una suerte de cofradía universitaria, y me apena mucho que los periodistas Augusto Álvarez Rodrich y Rosa María Palacios parezacan voceros de ciertos caviares que simplemente defenderían su poder económico y status.
Por si no lo saben católicos de buen corazón, ya volvieron a subir las pensiones en dicha universidad, aproximadamente tres por ciento, y según estudiantes amigos los profesores se estarían dedicando a hablar de la diferencia con la Iglesia para convencer a la masa estudiantil que ellos tienen la razón, en lugar de dictar las clases que deben impartir. Eso sería una tremenda injusticia y un abuso de poder porque
los jóvenes pagan por estudiar.
Otra cosa los profesores de esa casa de estudios serían muy engreídos pues ellos eligen su horario
para enseñar. Por ejemplo, si el profesor Paco quiere enseñar a las seis de la tarde el viernes
le aceptan la petición. Entonces un alumno que lleva todos los cursos en la mañana no encuentra el
que necesitaba para cumplir con los créditos en su horario y debe volver en la tarde. Ello le impide trabajar e incluso para estudiar es un verdadero dolor de cabeza pues dos cursos en la mañana, uno en la tarde y dos o tres en la noche es demasiado trajín. En otras universidades los que quieren estudiar en la mañana, tarde o noche lo hacen. En la Católica hay que tener más que suerte para encontrar el horario ideal. Eso debe cambiar.
Dicen que los profesores principales y auxiliares se juntarían o se sindicalizan intelectualmente para tener una sola idea o punto de vista. Así sólo le enseñarían una parte de la realidad a los alumnos y no el gran abanico de posibilidades que trae el estudio e investigación. Los caviares tienen una forma de ver la vida que no me gusta, no les agrada el progreso y van contra el capital, contra el esfuerzo. Son medio vagonetas, filósofos confusos y negativos.
En la vida real las familias más pudientes no ganan el doble que los pobres perciben mucho pero mucho más, sin embargo, la pensión más baja en la universidad “Católica” es la mitad que la más alta. Otra de las injusticias de la actual administración. Las asistentas sociales nunca se pondrían a favor del estudiante.
Me gustaría una universidad Católica realmente Católica donde se respeten todos los puntos de vista y no
solamente estén dirigidos por supuestos caviares. Y tenga un Consejo Universitario probo que no esté compuesto por alumnos y profesores defensores a ultranza de lo establecido que defienden los intereses del rectorado para que nunca hayan cambios. ¿Eso es democracia?.
La Pontificia Universidad Católica del Perú a mi entender sería una cofradía. Por ende, prefieren desobedecer al Papa y a la Santa Iglesia Católica antes que perder el poder del vil metal. Nunca obedecerán y pondrán mil pretextos a todo. Así son los caviares seguirán trocando puestos y dando vueltas en los cargos como si fueran un yo-yo. Una pena.
